Colegio El Camino
Ceremonia del XXV Aniversario
DISCURSOS
Alumna Leticia Carreras González
En el Colegio El Camino estamos de fiesta porque se celebra el 25 aniversario de su fundación y es un honor para mí, ser la portadora de estas palabras en forma de agradecimiento a nuestra escuela.
"caminante no hay
camino,
se hace camino al andar..."
¿Cuántas veces hemos escuchado esta frase dentro de nuestro colegio?
Cierto que han sido decenas de veces, pero es que sin lugar a duda, pareciera que Antonio Machado escribió su himno para adaptárselo a esta institución que a lo largo de 25 años ha logrado formar, gracias a sus profesores y directivos; grandes generaciones que hoy son destacados profesionistas o jóvenes empresarios.
Esto debe llenarnos de orgullo a quienes ahora nos encontramos estudiando aquí, pues hablar de 25 años de experiencia académica es hablar de calidad y compromiso por parte de los profesores hacia sus alumnos.
Considerando que 25 años representan un cuarto de siglo, nos remontamos tiempo atrás y podremos descubrir tantas experiencias por las que ha pasado nuestro colegio, generación tras generación; sin embargo hoy se le ve majestuoso y vigoroso porque cada vez sus cimientos se hacen más sólidos, tal y como lo dice machado.
“Al andar se hace
camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar”
Es exactamente lo que ha vivido nuestro colegio en estos 25 años y hoy nos llenamos de gusto porque todo lo que se sembró en su inicio, está dando frutos, mismos que nosotros cosechamos y nos disponemos a procesarlos con la mejor supervisión de calidad educativa y humana, porque los valores es otro de los privilegios que nos brinda esta escuela, cuyo escudo defendemos con inteligencia y con orgullo portamos la camiseta, reconociendo también el esfuerzo y el trabajo de todos los que contribuyen para que el colegio sea nuestra segunda casa, a todos ellos mil gracias y al igual que a mis compañeros estudiantes de todos los grados y niveles, les invito a que continuemos caminando con la frente en alto, defendiendo con orgullo a nuestro colegio y haciéndole frente a todos los retos de la vida, para que sin sentirnos defraudados, ni decepcionados de nosotros mismos, logremos cada una de nuestras metas haciendo uso de los conocimientos que dignamente nos ofrece el colegio y entonces satisfechos podamos decir…
Caminante, son tus
huellas
el camino y nada más;
"caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."
¡Muchas gracias y
felicidades a todos!
Ex alumna Marina Parr de Perdomo:
"Cuando me invitaron a decir unas palabras el día de hoy, lo primero que cruzó por mi mente fue ¿por qué yo?, ¿qué esperarían escuchar ustedes de mí?, ¿historias de una ex alumna que jugaba, estudiaba y convivía en estos salones y patios y que ha presenciado sus cambios o el punto de vista de una madre que trae todos los días a su hija al Colegio? O tal vez la opinión de la hija de una de las familias fundadoras del Colegio. Pues sí, hace 25 años, se juntaron 3 familias, y preocupados por la calidad de la educación de sus hijos, decidieron que la mejor opción sería materializar un sueño que hoy es ya una realidad. Pero estoy aquí ante ustedes el día de hoy no como “,la hija de”, ni “la mamá de”… porque, por fortuna, una de las cosas más valiosas que me enseñó El Camino es la importancia de la individualidad. Las historias individuales de cada uno de los alumnos y ex alumnos, maestros y padres de familia es lo que hace que la familia de El Camino sea lo que es. Estoy aquí como Marina, quien llegó el primer día de clases hace 25 años nerviosa por conocer a los nuevos compañeros de salón, emocionada por asistir por fin a una escuela de verdad. Quien ensayó las tablas gimnásticas del 20 de Noviembre en estos patios y también porto la Bandera en la escolta del Colegio.
Nuestro Colegio creció con nosotros, con esas primeras generaciones, y como nosotros ha ido cambiando y evolucionando- Hoy estoy orgullosa de decir “Yo soy parte de El Camino”. Orgullosa de que ahora mi hija, Laila, aprende y juega en esos mismos salones (nada más que, ahora tienen aire acondicionado). Confiándole al Colegio el tesoro más precioso, la educación de nuestro futuro.
Aprendí muchas cosas en este Colegio, la individualidad, el respeto a los demás, la importancia de decir lo que uno piensa y hacer valer sus opiniones. El amor a la lectura y el aprendizaje, estas son solo algunas de las cosas que me llevé cuando dejé esta escuela. El escudo del Colegio bien lo dice, “Honor, estudio y… bueno, deporte”, pero yo nunca me fijé mucho es ese último. Estos son los pilares principales sobre los cuales El Camino se edifica y va cambiando y mejorando cada día para preparar a nuestros hijos a enfrentar un mundo lleno de cambios.
Dicen que un alumno es afortunado si en sus años escolares le toca un solo maestro que lo inspira, que le despierta esa curiosidad y sed de conocimiento. Si es así, yo me considero demasiado afortunada, porque tengo tantos recuerdos de mis años en el Colegio, la maestra Zita, quien en quinto de primaria, a través de sus libros de texto me llevó a conocer la Mesopotamia antigua y la civilización Griega, y el maestro Raúl quien en la secundaria me abrió los ojos a la belleza del mundo de la ciencia. Nadie de mis contemporáneos podrá olvidar a la maestra Ellen de Ingles, quien creo en su salón de clases un ambiente de expresión oral y escrita completamente libre y nos llenó del espíritu de la creatividad. Estos maestros ya no están en el Colegio, sin embargo no tengo duda alguna de que si pudieran ver en lo que se ha convertido esta institución, estarían tan orgullosos como yo de decir “Yo fui parte de El Camino, yo estuve ahí cuando todo esto empezó” y al iniciar esta nueva etapa en la vida del Colegio El Camino, los mismos valores, principios y excelencia académica que nos forjaron en las personas que hoy somos, son aquellos que harán que nuestros hijos se sientan orgullosos de egresar el día de mañana, seguros, de que lo que aquí se cultivó dará frutos para siempre.
Yo soy parte de El Camino, y todos ustedes también lo son. Gracias."